Nadie dudaría de la belleza, la funcionalidad y el atractivo geek de los productos de Apple, hasta parecer deporte el tener que ir a un café a abrir tu Mac Book Air, al fin y al cabo en casa nadie la notaría. Sin duda se tratan de equipos muy eficientes y bien diseñados que además de desempeño tienen un plus en el status que le otorgan a quien los usa y los porta. Y por lo que pagaste debes querer que la gente sepa que tienes una, al menos con una pegatina en el parachoques de tu automóvil.
El problema siempre ha sido el precio: son carísimos. El supuesto impuesto del sistema Apple ha estado presente por tanto tiempo que ya se volvió legendario, aunque sin duda no ha perjudicado gran cosa la fortuna de la empresa y de hecho es parte de la experiencia de tener una computadora diseñada en Cupertino (armada en China o Taiwán). De hecho, podría argüirse de manera convincente que los precios tan elevados de Apple la han salvado en momentos cuando la compañía estaba en serios problemas económicos, de la mano de buena tecnología.
